ADULTOS SIN MANUAL DE INSTRUCCIONES

Si sos un adulto con dificultades en tu organizacion, pero no por exceso de tareas sino por que sos capaz de hacer complejo lo mas sencillo, tal vez puedas encontrar algunas cosas utiles aqui.
Si sientes que un motor esta encendido sin poder silenciarlo, o que tu motivación se escurre y te aburres demasiado pronto... Si haces mil cosas pero pocas terminas...

Si las listas de tareas incompletas te superan, si quisieras tener un mes más en el año porque jamás llegas a tiempo, tal vez aqui te encuentres.
Si olvidas tus llaves, tus telefonos, tus compromisos, lo que te han dicho o ibas a decir....la cara del mozo, el nombre de la mujer de tu socio....estas en el horno si sos un adulto. Pero puede que tengas TDAH.
Si te sientes irresponsable, avergonzado, humillado y por sobre todo desconcertado porque por momentos tu funcionamiento parece exactamente igual que el del resto....
Tal vez aqui encuentres una pista. Si recuerdas el link...
Aquí estoy para a ayudarte a que lo recuerdes. Te espero en este espacio, para que entres, leas, comentes, compartas con otros y siempre regreses por mas!
Nos vemos
Norma Echavarria
Médica Psiquiatra

lunes, 19 de marzo de 2012

Los otros y nosotros

Los otros y nosotros.
 La vida es una obra que vamos escribiendo, todos los días de nuestra existencia.

 La vida es algo en serio, que pocas veces sentimos importante.
 Nos damos el lujo de distraernos, comprando cosas innecesarias, postergando caminatas, olvidando dar un abrazo a quien realmente amamos.
 Entretenidos convencidos que siempre habrá tiempo, postergamos mirarnos seriamente, sin apuro, sin motivo.
 La vida la iniciamos siempre con los otros.
Esa primera persona que nos aloja, es la que nos abraza, nos nutre y nos da el empujón al abismo.
 Y paradójicamente, como solemos las madres, luego nos abraza tan fuerte que hace que creamos que debemos siempre vivir aferrados a alguien.
Y vivimos trabajando duro, para crear andamiajes que nos aseguren no caernos por los precipicios.. Nutrirnos, sentirnos amados, cuidados, sentir que podemos confiar en ellos, nuestros padres mientras crecemos vulnerables es el trampolín del que partimos con suerte todos.

 Los otros son parte de nuestro camino siempre. Aún cuando algunos se aíslen, renieguen de contactarse, se quejen, cuestionen, demanden, critiquen, agredan, o ignoren, el solo hecho de hacerlo les asigna carácter de presencia ineludible.
Muchos lo hacen frente a sus carencias de recursos para lograr vínculos reales.
Temiendo no ser aceptados, eligen quedarse fuera de la oferta.
 Pocos capítulos se han escrito teniendo en cuenta el enorme problema que el ser desatentos, hiperactivos, o impulsivos genera en esa danza.
 La danza con otros se torna inevitablemente un ir y venir de pisotones.
Peleas, rupturas, divorcios, son una de las evidencias que nos quedan para sostener este patrón de comportamiento que se repite.
 Los otros, los que nos aman, o nos ayudan, que nos eligen, que nos acompañan...Esos seres que nos adoptan, para organizarnos o para darnos su ayuda..
Esas personas que siguen al pie, aún después de muchos vaivenes, esos suelen salir tan dañados del vínculo como si nuestro Déficit fuera contagioso.
 Decisiones impulsivas, muchas veces nos llevan a darles ingreso, a convencernos de lo factible de una relación duradera, y de no serlo en cuestión del tiempo, al menos la mostramos predecible y con absoluta entrega.
 Les damos la bienvenida, abriendo los brazos, abriendo nuestras casas, nuestra historia, con una confianza que entregada sin medida, no logra sostenerse porque no es producto de una construcción conjunta.
Empezamos sin proyecto, o asidos a deseos de inmediatez y compañía.
 Cómo es que esos otros se sienten?
 Digo en esta instancia, que muchos de nosotros elegimos seres que portan nuestro mismo patrón de comportamiento.
 Porque nos es compatible, porque hablamos el mismo idioma, o porque ambos podemos asociarnos a vivir una fantasía.
 Es muy atractiva la charla, el contacto, sentimos que nos une una atracción inexplicable. Sea como sean nuestras elecciones, ambos salimos dañados.

 El dolor inevitable, la repetición de patrones que no cambian, la ausencia de registro de ese otro, la carencia de respeto por los tiempos, la falta de tolerancia, la imprudencia, la necesidad de huir hacia lo nuevo... Termina haciendo que las comedias se tornen en dramas, y los príncipes y princesas del cuento de hadas sean villanos y hechiceros que invitan a cambiar de sintonía sin espera.

 Quiero volverme a mi interior por un tiempo, a bucear si es que lo logro las claves que no me resultaron visibles. Las mías, las del otro, las de ambos, y quiero reconciliarme con ellas. Para poder registrarlas. Necesito entender que probablemente no puedo verlas.
 La importancia de nuestras relaciones está en el mismo plano que la nuestra, porque somos con los otros, sino no somos.
 En nombre de la importancia crucial de nuestra vida con ellos no abandonemos la idea de que este problema hay que mirarlo por todos sus ángulos. Con quienes vivimos, a quienes amamos, les debemos no solo nuestro respeto, sino que el amor solo podrá sostenerse si incluimos su presencia aún cuando parezcan ausentes.
 Norma Echavarría
copyright 18 de marzo 2012

domingo, 18 de marzo de 2012

Exceso de Talentos?

Nunca me gustó la palabra demasiado.

 Porque se refiere a más de lo que es necesario.
 Mucho de algo bueno, no es bueno.
 Pues bien es asi como lo siento, mi problema teniendo Déficit de Atención e Hiperactividad , no es uno de falta sino uno de excesos.

 Y muchas veces recibo, admiración por parte de quienes consideran que tanto que vivo y hago, es parte de ser talentosa.
 Cómo desearía entonces, no haber nacido con tantos talentos.
 Aunque suene soberbio, o arrogante decirlo, me refiero a la mirada del resto.

 Pues muchas ideas generan un embotellamiento de tránsito en mi cerebro... Y muchos deseos,muchas inquietudes e intereses, hacen que mi motivación se ahogue en el proceso de registro.

Y muchas capacidades hacen que pueda hacer muchas cosas, y eso me lleva a no iniciar AdultosDesorganizados en Apurosninguna...
 O en mi caso particular, por mis compensaciones obsesivas a terminar mis días tapada de actividades, que dejan de seducirme para poseerme cual maldición de hechizo.
 Porque a las muchas cosas que tengo heredadas, le tengo que sumar lo que me falta.
 Sin mecanismo de regulación de flujo, mis ideas, intereses, y proyectos se atascan en el drenaje, en la salida...
Todo es demasiado.
 Y asi puedo definirme...
 Y mi todo está llevado a la expresión de lo intenso.
 Desearia no haber nacido con tantos registros abiertos.

jueves, 15 de marzo de 2012

La culpa la tiene la culpa

Sufrir por evitar el dolor.
 Inundados por la emoción de la culpa, podemos escasamente registrar que la genera.
Pero que es eso a lo que llamamos y vivimos como culpa?
 Una emoción paralizadora, que genera una angustia y una presión en nuestro pecho, un nudo en la garganta, un dolor de panza...

No importa que impacto tenga, lo que hace en nuestro registro emocional es destructivo.
Que cosas disparan la culpa?
Hacer algo que es impropio, o no hacer algo que deberíamos?
 Es acaso la culpa una emoción similar a la del miedo?
 O a la tristeza, la alegría o la ira?
Es la sorpresa, el rechazo,o el desprecio?
 Si bien siguiendo a Paul Ekman, estas emociones primarias no la incluirián, podemos preguntarnos como surge entonces la bendita culpa?
 Mi reflexion en realidad no se dirige a por que surge, pero para que, porque si están las emociones es para modificar alguna conducta. Cual entonces?
 Una sociedad involucrada en poner reglas, la religión, las comunidades, se sirven de reglas que ayuden en todo caso a identificar, aquello que consideran bueno de lo malo.

 Podriamos hacer extensivo ésto a nuestras emociones diarias?
 Sentiremos culpa por ejemplo si nuestros pensamientos, o nuestro entorno emite un juicio que condene aquellos actos que ejecutamos, y lo rotule de malo, de impropio, de inadecuado, de injusto, de egoísta, de avergonzaste.
 Todos los seres humanos accionamos, es imposible no hacerlo.
 Y desde allí que generamos acciones que pueden favorecernos, o perjudicarnos, sin que ello conlleve una intención de daño.
 De hecho accionar implica equivocarse.
 Accionar implica elegir, y elegir implica siempre aceptar que algo perderemos al hacerlo.
 Obvio que elegimos pensando en ganar algo, pero lo que dejamos afuera, eso es lo que debemos aceptar por perdido.
 Obvio que muchas veces hacemos promesas a un otro que no estamos en condicion de cumplir. Cuanta energia nos consume a diario el sentimiento de culpa?
 Si somos prejuiciosos, y estamos regidos por muchas reglas, que como función tienen calmarnos, hacernos sentir capaces de controlar todo lo que suceda..
 Y más aún si son rígidas...tendremos que danzar a diario el baile de la culpa.. Quien es realmente el que nos juzga? Y cuando el juicio nos condena, que es lo que sentimos?
 Complacer a todos en todo momento, seria tan utópico como evitar que llueva, o evitar que el viento sople. Una sociedad que marca límites definiendo todo el tiempo la direccion que pretende que todos llevemos, será, si le damos espacio, quien posea el título de propiedad de nuestras vidas.

martes, 13 de marzo de 2012

Quien fracasa cuando la terapia para el TDAH no da resultados?

Tener TDAH genera una suerte de cubierta del lado de adentro.
Aclaro que las descripciones son así pues pienso personalmente en imágenes.

Uno nace con ciertas características, y ellas se despliegan, en más o en menos, dependiendo de la genética y del impacto en el mundo que nos rodea.
Desde la visión dimensional, no será lo mismo un niño ligeramente inquieto respecto a otro cuya hiperactividad agote, ni uno que sea levemente sensible a las críticas, respecto de otro cuyos berrinches y crisis cuando algo que no les gusta les llega, despierte a la cuadra entera.

Niños que portan y visten características de comportamiento y emocionalidad diferente, generarán en su entorno respuestas que les harán recordar que no generan la sana y necesaria proporción de aceptación, y sonrisas. Demasiadas frustraciones, llanto, enojo, rechazo, fracaso, miedos, angustias...
Así creciendo, creemos que somos ese conjunto negativo e impredecible de comportamientos.
Eso nos dicen a diario.
Eso grabamos en el cerebro.
En forma indeleble, como la marca de la yerra, nos queda el rótulo emocional.
Y la voz en la mente repite...

Eres un franco desastre.
Todo te sale mal.
No pones suficientes ganas.
Eres un vago.
No eres confiable.
Ni elegible.
y menos .....querible.

Allí es donde con suerte surgen mecanismos que intentan modificar ese entorno.
 Porque por mas esfuerzo propuesto, las características parecen resistentes al cambio.

 Y así hacemos lo que el resto quiere, buscando la aprobación para sentirnos parte, o para evitar el castigo, y las penitencias que si ganamos con creces.
O peleamos, defendiéndonos de los ataques, y si tenemos éxito lo festejamos solos.
O nos sometemos a los designios arbitrarios de voces de mando que nos organizan, a cambio de olvidar lo que queremos...y realmente pasar a que todo nos de lo mismo.
O terminamos invirtiendo cada hora, cada día en exigencias crueles, que nos terminan por robar lo poco que teníamos acaso. Y cargamos con exigencias de perfección que anulan todo resto de disfrute.

Jugar? que niño puede ser espontáneo si genera reacciones que parecen sismos?


Desde allí que entiendo, lo difícil de elegir un enfoque para trabajar con pacientes cuyos síntomas están como trenzados dentro del cuerpo.
 Sacarlos, dejarlos, abandonar ese estilo, sería algo así como dejar de ser quienes somos.
Obviamente, entonces huir de un tratamiento, sería la mezcla de sentido común y buen instinto de supervivencia.

domingo, 4 de marzo de 2012

Y ahora que?

Si estas leyendo este blog, sabes ya que el TDAH es un problema.

No las personas que lo padecemos, le padecen y aun lo ignoran.
Que hacer si te sientes identificado?

Busca alguien que sepa del tema. Pero que sepa en serio, que acredite experiencia en su formación, no que toque de oído...Pues siempre está el que en el momento en que le preguntan si sabe de algo que no sabe....pues se adjudica habilidades que no tiene.
La mejor forma? Referencias de otros. Tendrás muchos seguro alrededor a quien preguntarles vivas donde vivas. Grupos mundiales de apoyo al TDAH. Primer sitio adonde pedir instrucciones.

Pero eso sería mas bien un psiquiatra, un psicólogo, un psicopedagogía, un  neurólogo, o tu medico de cabecera?

Mira, para empezar el diagnóstico es CLINICO.

No hay aún ningún estudio ni de sangre ni de imágenes que diga clarito TU TIENES TDAH¡¡!¡!

Lo que si hay son evaluaciones para averiguar las conductas, actuales y de tu infancia, que contestaras tu y alguien de tu entorno. Eso es muy importante!
Las nuevas escalas de Funciones Ejecutivas Cerebrales de Barkley, y de TDAH son realmente muy específicas, y hasta ayudan en el seguimiento del tratamiento. Creo que en breve estarán disponibles en castellano. Nosotros las utilizamos hace ya un año y hemos tenido excelente respuesta en ella.
Y entonces, si te dicen que es probable que lo padezcas, o prácticamente seguro que deberás hacer?
Terapia, de lo que decimos Psicoterapia?...Sola en algunos casos, ayuda si el enfoque es cognitivo, o sistémico, y cuando haya comorbilidades.
Que es eso?

Son otros cuadros que se asocian junto al TDAH. Por ejemplo, trastornos de ansiedad, trastornos del ánimo, como distimia, depresión, etc.
Si un psicólogo sin formación en TDAH se encuentra con estos pacientes....les pondrá muchos otros rótulos, pero seguro no podrá ni darle un diagnóstico ni ayudarlo como merece.
Imaginemos que llegues tarde... Podria ser no...porque te pierdes, porque te olvidas, porque siempre encuentras algo que hacer a último momento...
Que diría un psicoanalista?
Algo así como ....te estás resistiendo....quieres realmente olvidarte......Te pierdes, porque estas evitando enfrentar lo difícil...etc. y podría seguir varios años.....

sábado, 3 de marzo de 2012

Oscilaciones Pendulares

Oscilaciones pendulares
Todo-Nada.
Óptimo-Pésimo
Bueno-Malo
Gordo- Flaco
Brillante- Estúpido
Exitoso-Fracasado
Trabajador incansable- Inactivo, detenido.
Sin registro- Obsesivo en los detalles.
Desorden, caos- Organización obsesiva
Puntualidad rígida- no registro de citas
Sometimiento –Rebeldía
Frivolidad, tiempos muertos- Intoxicación cultural, agenda completa.
Tristeza melancólica aguda y transitoria- Euforia momentánea
Gastos desmedidos, regalos desproporcionados- control severo de cuentas, austeridad.
Charla amena y desinhibida- silencios absolutos
Hiperpresencia, interrupciones- ausencia, desconexión.
Desatención masiva- Hiperfocalización sin registro.
No poder arrancar-no poder parar.
Sociabilidad extrema- Ostracismo, aislamiento.
Enojos explosivos- ausencia de reacción.
Por enumerar alguna de las situaciones que vienen a mi mente, que pueden presentarse en forma aislada, conjunta o simultánea en un sujeto con TDAH, estas oscilaciones constantes, pasan a desorientar a cualquiera, pero son la montaña rusa de quien vive con ellas.
Vivir detectando los cambios sin poder adjudicarles motivo alguno, puede haber sido interpretado como parte de una característica de un ser que ya cargaba con el estigma de extraño y diferente.
Diferente por fuera, pero también por dentro.
Para poder encontrar el equilibrio, muchas veces un sujeto enfrenta una de tantas vivencias inadecuadas de su trastorno, creyendo que lo único a desarrollar es la conducta opuesta.
El TDAH es claramente un trastorno de la autoregulacion...queda alguna duda?

Si vive desorganizado, deberá organizarse.
Si llega tarde deberá llegar temprano.
En medio de un montón de emociones que surgen habitualmente después del diagnóstico, un adulto siente la liberación y el alivio.
Pero si solo aprende a realizar sumas descriptivas de aquellas situaciones que se apartan de la “media normal”, de una manera casi inofensiva, aprende nuevamente a complacer, mientras cree que está modificando su angustia, solo aprende otra forma de tapar el problema.
Y la angustia vuelve.
Pero a que atribuirle semejante recaída?
O es que nunca hubo mejoría alguna?
Vivir con TDAH sin diagnóstico por mucho tiempo, hace que un sujeto se esconda detrás de una máscara de compensación para funcionar.
Eso en el mejor de los casos.
Pero llegar a un tratamiento, para atenuar los síntomas disfuncionales, pareciera generar en muchos una huída repentina.
Focalizar en los síntomas hace que de otra manera elegante el sujeto siga escondido. Pero detrás de otra máscara, que fabrica a conciencia.
Es acaso posible que alguien que sufriese en silencio, por un problema sin nombre, sea liberado de una cadena perpetua, y vuelva solo a la celda?
Esta pregunta vino a mi mente en múltiples oportunidades, cuando las estadísticas de importantes centros de diagnóstico y tratamiento hacen referencia a la deserción de los pacientes del tratamiento.
Un 80 % de los adultos dejan su tratamiento en el transcurso del primer año.
Será otra de las paradojas de este enigmático trastorno?
La reaparición de la angustia, puede ser un factor responsable de esa huída. Pero a que se atribuir semejante situación?
Un sujeto que racionalizó toda su vida, que mantuvo escindidas sus emociones de su razón, para sobrevivir, no puede mejorar si no trabaja primero en la integración de sus partes, a partir de conectarse con las emociones primero.
Trabajar en el sujeto, como un ser único, como individuo que mas que una sumatoria de síntomas o fracasos es un ser que adolece de aceptación, deberá permanecer centrado en el reconocimiento antes que en el cambio forzado de frecuencias.
Guiar el camino hacia la salida, deberá permitir que un sujeto entre y salga hasta poder sentirse integrado.
El proceso doloroso de encontrarse deficitario, deberá estar precedido por una guía hacia sus fortalezas.
La reconstrucción solo será posible si el arquitecto a cargo es quien vivirá en ese sitio, y la remodelación solo será efectiva si respetamos sus tiempos, y sus características.
Entonces surge otra pregunta.
¿Deberemos adjudicarle otra deficiencia al sujeto que desiste de un tratamiento, o darle el crédito de apartarse de algo que no está diseñado para sus formas?
Formular una hipótesis a partir de allí será factible.
Los pacientes adultos con TDAH no abandonan su terapia como manifestación de una resistencia, o del despliegue de sus síntomas, sino porque inteligentemente eligen, y por lo general los tratamientos no están hechos a su medida.
No contemplan sus características cognitivas, emocionales ni comportamentales.
Solo son más de lo mismo que abandonaron una y otra vez.
Como materiales de estudio que solo son millones de letras sin sentido, que llevan a sus mentes a perderse por falta de guía, no por falta de capacidad.
Necesitan traducción a un idioma diferente.
Lo mismo que los tratamientos.
No estandarizar ni protocolizar, frente a sujetos que carecen de patrones estándar.
Si les mostramos patrones nuevos rígidos para que ingresen, solo irán en sentido contrario.
Generando nuevos reclamos, en este caso de sus “terapeutas” que pretenden entonces corregir una vez más lo que consideran inadecuado.
El contacto con las emociones, la decodificación y la aceptación del malestar, será lo esencial del proceso de cambio, para poder elegir el camino.
La independencia de la aprobación externa, requerirá de tiempo, y paciencia, algo que convivió tanto tiempo con el sujeto, forma parte de lo que seguramente considera su forma de ser.
El manejo de las emociones, la incondicionalidad de la empatía, una estructura progresiva, serán desarrolladas con tiempo y mucho afecto.
Terapias no convencionales, terapeutas con sentido común y herramientas creativas podrán llegar a ellos sin esfuerzo.
Norma C. Echavarría.
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