ADULTOS SIN MANUAL DE INSTRUCCIONES

Si sos un adulto con dificultades en tu organizacion, pero no por exceso de tareas sino por que sos capaz de hacer complejo lo mas sencillo, tal vez puedas encontrar algunas cosas utiles aqui.
Si sientes que un motor esta encendido sin poder silenciarlo, o que tu motivación se escurre y te aburres demasiado pronto... Si haces mil cosas pero pocas terminas...

Si las listas de tareas incompletas te superan, si quisieras tener un mes más en el año porque jamás llegas a tiempo, tal vez aqui te encuentres.
Si olvidas tus llaves, tus telefonos, tus compromisos, lo que te han dicho o ibas a decir....la cara del mozo, el nombre de la mujer de tu socio....estas en el horno si sos un adulto. Pero puede que tengas TDAH.
Si te sientes irresponsable, avergonzado, humillado y por sobre todo desconcertado porque por momentos tu funcionamiento parece exactamente igual que el del resto....
Tal vez aqui encuentres una pista. Si recuerdas el link...
Aquí estoy para a ayudarte a que lo recuerdes. Te espero en este espacio, para que entres, leas, comentes, compartas con otros y siempre regreses por mas!
Nos vemos
Norma Echavarria
Médica Psiquiatra

jueves, 15 de marzo de 2012

La culpa la tiene la culpa

Sufrir por evitar el dolor.
 Inundados por la emoción de la culpa, podemos escasamente registrar que la genera.
Pero que es eso a lo que llamamos y vivimos como culpa?
 Una emoción paralizadora, que genera una angustia y una presión en nuestro pecho, un nudo en la garganta, un dolor de panza...

No importa que impacto tenga, lo que hace en nuestro registro emocional es destructivo.
Que cosas disparan la culpa?
Hacer algo que es impropio, o no hacer algo que deberíamos?
 Es acaso la culpa una emoción similar a la del miedo?
 O a la tristeza, la alegría o la ira?
Es la sorpresa, el rechazo,o el desprecio?
 Si bien siguiendo a Paul Ekman, estas emociones primarias no la incluirián, podemos preguntarnos como surge entonces la bendita culpa?
 Mi reflexion en realidad no se dirige a por que surge, pero para que, porque si están las emociones es para modificar alguna conducta. Cual entonces?
 Una sociedad involucrada en poner reglas, la religión, las comunidades, se sirven de reglas que ayuden en todo caso a identificar, aquello que consideran bueno de lo malo.

 Podriamos hacer extensivo ésto a nuestras emociones diarias?
 Sentiremos culpa por ejemplo si nuestros pensamientos, o nuestro entorno emite un juicio que condene aquellos actos que ejecutamos, y lo rotule de malo, de impropio, de inadecuado, de injusto, de egoísta, de avergonzaste.
 Todos los seres humanos accionamos, es imposible no hacerlo.
 Y desde allí que generamos acciones que pueden favorecernos, o perjudicarnos, sin que ello conlleve una intención de daño.
 De hecho accionar implica equivocarse.
 Accionar implica elegir, y elegir implica siempre aceptar que algo perderemos al hacerlo.
 Obvio que elegimos pensando en ganar algo, pero lo que dejamos afuera, eso es lo que debemos aceptar por perdido.
 Obvio que muchas veces hacemos promesas a un otro que no estamos en condicion de cumplir. Cuanta energia nos consume a diario el sentimiento de culpa?
 Si somos prejuiciosos, y estamos regidos por muchas reglas, que como función tienen calmarnos, hacernos sentir capaces de controlar todo lo que suceda..
 Y más aún si son rígidas...tendremos que danzar a diario el baile de la culpa.. Quien es realmente el que nos juzga? Y cuando el juicio nos condena, que es lo que sentimos?
 Complacer a todos en todo momento, seria tan utópico como evitar que llueva, o evitar que el viento sople. Una sociedad que marca límites definiendo todo el tiempo la direccion que pretende que todos llevemos, será, si le damos espacio, quien posea el título de propiedad de nuestras vidas.



 Aquellos sujetos con baja autoestima, vulnerabilidad o inseguridad, un sí mismo frágil, no podrán enfrentar ningún conflicto, y entonces desarrollaran grandes cohartadas para evitar cualquier juicio que los condene. Vivirán una utopía que alimentaran a diario.
 No poder atravesar un conflicto con otros, implica en cierta forma garantizarse vivir adentro de uno permanente, solo que con nosotros mismos.
 Y asi, tratando de que todos estén sonrientes, que se mantenga el clima de calma, muchos de nosotros recorrera la vida que otros diseñan.
Dependen de que los demás los acepten, les den el visto bueno...temen sentirse rechazados, y por eso no hacen mas que rechazar constantemente sus deseos, hasta que se olvidan que pueden tenerlos... Nos hace sentir culpa pedir acaso? O decir que no? Salirnos del rol que elegimos o peor eligió otro, hacer algo diferente a lo que esperan, o tan solo tomar una posición clara y definida?

 Transitar la vida con la dificultad de confrontarnos a la realidad de saber que NO es posible conformar a todos ni vivir conformes con todo, nos hace vivir huyendo.
 Evitamos para no sentir culpa, y el precio que pagamos nos acompaña tornando nuestra pelicula en una en blanco y negro, cuyo guión escriben otros.
 Todo sentimiento de culpa sostenido es disfuncional, y esto es un juicio que sostengo.
 No digo que no tengamos que registrar la culpa, sino que devenir la culpa en una acción, nos ayudara a tornarla una responsabilidad y a hacernos cargo.
 Primero podriamos aceptar la culpa como una emocion válida?
 Y si lo hacemos, mas allá de registrar su presencia, y ubicar la acción que disparo su entrada en escena, podriamos expresarla?
 Porque si le ponemos las luces para que la habilitemos, entonces podremos modificar su impacto, combatirla, transformarla.
 Porque la culpa es destructiva, y nada genera mas que daño. Reconocerla, implica aprender a tomar contacto con ella.
 Y consiguientemente con la imagen que tenemos de nosotros mismos. Si frente a una accóon que generemos, que modifica las expectativas de otros, cambia sus planes, los entristece, o los hace sentir molestos, podemos sentirnos responsables y hacernos cargo, acompañando a esos otros en el proceso de aceptación, tal vez entonces le daremos muerte a la culpa.
Y le daremos nacimiento a un ser nuevo, transformado.
 Porque la culpa elige por nosotros, nos lleva por el camino de la evitación, de la huida y de la mentira, de la falsa calma.
 Porque quedarnos en una posición para evitar que otros sientan malestar es también subestimarlos y creer que son incapaces de procesar la vida misma.
 La vida es una serie de escenas, que sin realmente darnos crédito, construimos a diario.
Y podemos construirla siempre. Porque si bien no podemos elegir lo que suceda, podemos siempre elegir que hacer con ello.
Y podemos empezar cuando nos demos cuenta, nunca es demasiado tarde, nunca.

 La culpa, debería ser una emoción efímera, transitoria, ligera, una que nos recuerde que hay a nuestro paso algo que genero un problema a otros. Un daño. Pero creer con omnipotencia que está en nuestra espalda fabricar un mundo de acciones que generen aceptación y beneficios a todos, es tan inadecuado como aceptar la condena que la culpa nos asigna sin reparo.
 Esta es una invitación a hacernos responsables, que es algo muy diferente a sentir la culpa que paraliza. Vivir dentro del mundo en equilibrio con el, nos hace accionar y ser responsables de aquello que hacemos.
 Obvio que la culpa aparece si vemos que en una decisión, una elección nuestra se modifican las posibilidades de alguien que amamos, hoy o en el pasado.
 Tener que cancelar un viaje, decir que no a nuestros hijos, a nuestros amigos, ponerle un limite a las acciones de otros que nos perjudican o nos dañan, separarnos de algun socio, o terminar una relación de pareja, puede entre miles de cosas ser ejemplo de disparadores de culpa.
 Elegir es dejar algo, y ese algo seguramente afecta o involucra a otros. Dejaríamos de enseñarle a nuestros hijos a leer, o a escribir para mantener su juego constante?
 Por que evitamos ayudarlos a que se frustren y aprendan a lidiar con esas sensaciones?
 Tal vez seamos en el fondo grandes hipócritas con nosotros mismos, si seguimos evitando enfrentarnos con la realidad que en forma concreta siempre generara frustraciones.

Cargamos con la historia de juicios de condena, a veces de la mano de la religión, otras de nuestros abuelos, o tatarabuelos, mensajes pasados de mano en mano, que no hacen mas que pretender domesticar al alma que desea elegir aquello que necesita.
 No propongo eliminar la culpa, eso nos haria insensibles a las consecuencias de nuestros actos. Hoy solo propongo registrar que muchas veces la culpa, más aún que el miedo, es la que elige el menu del que comemos.
 Si accionar con responsabilidad es la propuesta, analizar nuestras acciones y nuestras prioridades nos permitira tomar decisiones
. Si estas generan un daño momentaneo, una incomodidad o una limitación, sólo tenemos que hacernos cargo..... No accionar se torna tóxico para nosotros, o para esos otros....ya la evitacion es una trampa que deriva en daños generalmente mayores
. Entonces.... Si la sociedad o la religión te expulsa por elegir algo que intencionalmente no daña, pero generara frustraciones y cambios....
 Si tu juez implacable te condena, por decir que ya hay cosas que no podes cargar mas en tu mochila... Si recibis la mirada de desaprobación, por ser diferente los juicios que rotulan de inaceptable aquello que no es un error, sino un cambio en tu mundo de registros.....
 Tenes la posibilidad de sentirte responsable, de hacerte cargo de tus acciones, y si el daño real existiera, de reparar aquello que puede ser reparado, y de cuidar que las personas reciban la oportunidad de sentirse capaces de enfrentar adversidades.
 De las acciones posibles la evitación solo perpetuará tu supervivencia. Y la soledad será  en el final la mas probable de las cosechas.

 Norma Echavarria
Copyright 15/3/2012

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